Casos de empresas con prácticas abiertas

best online casinop style=”text-align: justify;”>Después de los dos artículos anteriores, 11 artículos, 4 videos, un libro y un mapa conceptual para entender la empresa abierta y La empresa en diez puntos, publicamos este tercero donde recogemos algunas prácticas abiertas que consideramos significativas y que creemos que ayudan a entender la teoría.

Quizás es darle demasiada importancia a los matices, pero en ellos reside la coherencia de los sistemas. Así que no está de más repetir que no tenemos ni perseguimos ningún modelo estructurado y definitivo de empresa abierta. Tan solo queremos documentar y proponer un conjunto de prácticas abiertas para el mundo del “management” que redundaría, a nuestro entender, en una mayor competitividad y sostenibilidad para las organizaciones del siglo XXI. Cuando publicamos los 20 casos de economía abierta con EOI, incluimos prácticas muy concretas que quizá no hablan de una “empresa abierta” pero sí que trazan alternativas de gestión. Ejemplos pueden ser el concurso de Maier sobre diseño, la apertura de una oficina bancaria como espacio social y no solo como lugar de transacciones económicas o la devolución a la sociedad del conocimiento que se genera mediante una publicación. Prácticas hay muchas y cada empresa puede elegir cuáles contribuyen a su competitividad. En algunos casos de forma más radical y en otros de manera parcial. No estamos ante verdades universales.

Otra cuestión que nos gustaría poner sobre la mesa es que no conviene olvidar que estamos en medio -al principio, diría yo- de una investigación. Es decir, aún no tenemos todas las certezas ni recetas suficientemente cocinadas para elaborar todas las ideas que poco a poco estamos apuntando. Pero, en todo caso, ¿en qué prácticas abiertas concretas estamos pensando? En este momento nos proponemos indagar en siete tipos de prácticas abiertas que dividimos en tres bloques.

Relaciones con stakeholders en particular y con la sociedad en general

  • Gestionar comunidades y no mercados. La emergencia de personas conectadas en red compartiendo intereses comunes es una de las tendencias más importantes que nos deja el mundo digital. Estas comunidades comparten conocimiento y experiencias que pueden resultar de interés y valor para las empresas. Es decir, una organización no puede considerar a estos colectivos solo como potenciales clientes sino también como colaboradores. Pero ¿cómo se deben relacionar las empresas con ellas? En este tema hemos identificado prácticas interesantes en los casos que redactamos en el libro economía abierta. Más concretamente TuxBrain y SafeCreative son un estupendo ejemplo de organizaciones que cocrean con personas los productos y servicios que posteriormente llevan al mercado. Además en TuxBrain observamos como su servicio de soporte se basa principalmente en su comunidad y no en sus propios recursos internos, mientras que SafeCreative muestra la oportunidad de ver a la comunidad usuaria de tus productos como una fuente de innovación potencial. Más allá de estos casos podemos citar también a la empresa noruega de software ezsystems como un espacio donde se mezcla de forma natural producción de recursos internos y de voluntarios externos o el de Local Motors para quien todos los apasionados del motor del mundo son su departamento de diseño y desarrollo de nuevos automóviles.
  • Ecosistemas de colaboración y mapas de coopetidores. Las empresas actuales son muy eficaces navegando por mercados competitivos. Así, han desarrollado la habilidad de detectar y neutralizar posibles competidores en la lucha por la cuota de mercado. No obstante, sostenemos que cada vez va a ser más importante darle la vuelta a esta capacidad y centrarse en el desarrollo de entornos colaborativos. A través del caso de Yproductionsproyecto recientemente finalizado, por cierto– hemos aprendido que incluso la competencia puede ser un estupendo sujeto de colaboración. Siguiendo esta estela nos acercamos con interés a proyectos como TheProject donde es la colaboración entre empresas y/o profesionales y no el hecho de que compitan entre ellos lo que guía la creación de valor como forma de acceder a más y mejores proyectos. En esta línea es de interés entender, por ejemplo, la arquitectura de construcción del Cluster de Turismo de Canarias. Con un concepto amplio del sector del turismo, da cabida en su seno a personas y entidades que conforman un denso espacio relacional. De esta forma se aglutina el conocimiento para compartirlo como un bien común de todo el sistema y todo ello con la vista puesta en incrementar la competitividad de cada uno de los integrantes del sistema.
  • La empresa con propósito. La empresa abierta muestra un propósito en el núcleo (y no de forma parcial, discontinua, indirecta y poco coherente como resulta, en muchas ocasiones, la RSC) de su actividad. Es decir, mira más allá del lucro, aunque este sea necesario para garantizar la sostenibilidad y el bienestar de los miembros de la organización, pero desde luego no suficiente ni prioritario por sí mismo. Se trata de empresas comprometidas con mejorar el entorno, sea con visión local o global a fin de construir bienes públicos de los que se pueda beneficiar toda la sociedad. Hemos hablado de este tema ampliamente en los casos de Sartu, Koopera y Xul en el libro sobre economía abierta. Sin embargo, un caso que nos ha parecido absolutamente fascinante es el de KaBOOM!. Se trata de una empresa de diseño y construcción de parques infantiles que, entre otras cosas, nos ha enseñado lo que significa de verdad el propósito en una empresa. Y es que esta organización, comprometida con crear espacios de juego seguro para los niños, no ha dudado en ceder todo su know-how de forma clara, ordenada y comprensible para que sean las propias comunidades locales las que puedan construirse su propio parque de juegos. No es necesario señalar la pérdida de negocio o el coste de oportunidad, que esto ha supuesto para KaBOOM!, pero al tiempo la hace especialmente atractiva y la posiciona como ese tipo de organizaciones en las que merece la pena trabajar (o participar como voluntario) por el objetivo que persiguen.

Personas y gobernanza

  • Personas como principio de todo, pasión y motivación intrínseca. En nuestro camino hemos encontrando empresas que ante todo apuestan por constituirse en plataformas en las que sus integrantes puedan desarrollar sus propios proyectos y pasiones. Cuando Google decide que cada persona que trabaja con ellos disponga de un 20% de su tiempo para sus propios proyectos este es un ejemplo como intentar canalizar proyectos individuales. Más cercana puede resultarnos la práctica que puso en marcha en su momento la CAN en esta misma línea: si una persona participaba como voluntaria en un proyecto que recibía financiación de la caja, se le dejaba un tiempo “de trabajo” para que lo invirtiera en ese proyecto. Que la empresa no haga de tapón ni constriña la pasión de la gente es fundamental. Así, cualquier organización que dé soporte para que las personas desarrollen sus ideas y las conviertan en realidad ya realiza prácticas de empresa abierta: crece sobre la base -también- de proyectos personales. Sí, podemos llamarlo actitud INprendedora. Algo que, por cierto, en lo que también Google parece fijarse.
  • De organizar a crear contextos de libertad. Buscamos modelos organizativos basados en el lado humano y natural de la relación entre las personas. En definitiva, buscamos nuevas formas de gobernanza que ya no pueden basarse en palabras como control o autoridad sino en términos como libertad, confianza y corresposabilidad. En general, creemos que la tendencia en la empresa abierta es hacia la hipoorganización, huyendo de los artificiales entramados de reglas, normas y jerarquías que cohíben y enrarecen la relación natural y emergente entre las personas. Más control y más organización juegan en contra de que las personas se involucren. En nuestro entorno cercano hemos documentado casos como los de la Indias Electrónicas que dan fe de estas nuevas formas de empresa. Además siempre llevamos en la mente casos en los que es posible ver este tipo de nueva organización como Semco y Gore. Respecto a las ideas de “libertad” también cabe considerar (con matices, como siempre) la línea de trabajo de gbe-ner elkartea y todo el impulso de actividades que se llevan a cabo desde la recién creada plataforma arbela que tiene por detrás al área de Innovación de la Diputación Foral de Bizkaia y su programa Bilgune.
  • Patrones emergentes. Otra práctica importante de gestión abierta tiene que ver con la capacidad de una organización de utilizar patrones emergentes como fórmula de adaptación, co-evolución y transformación de su entorno. En este sentido hemos analizado ZEMOS98 y más concretamente su festival anual como un laboratorio de experimentación donde es difícil predecir lo que sucederá y del que siempre salen dinámicas no previstas pero que resultan en la práctica oportunidades transformadoras. Planificar para que las cosas sucedan como se previó es cada día más difícil y menos aconsejable para la supervivencia en un mundo de cambio constante. Por eso, ZEMOS98 desarrolla una conectividad máxima con el resto de sus nodos de red y se deja influenciar por ellos haciendo complicada la búsqueda de un equilibrio estable, rechazando constantemente su zona de confort, asumiendo una visión crítica como fuente de mejora y retroalimantación del sistema. Generar fuerzas centrífugas no forma parte de los objetivos habituales de una empresa, sin embargo se nos antoja imprescindible en los entornos turbulentos en los que nos movemos.

Gestión de recursos

  • Trabajar con conocimiento abierto en un entorno competitivo. Pensemos en la iniciativa SAVIA de la EOI o en el MIT Opencourseware, y preguntémonos si es posible competir en la sociedad de la información haciendo público el conocimiento que sustenta nuestros productos y servicios. Nosotros pensamos que sí, de hecho creemos que esta puede ser una de las condiciones de supervivencia en los próximos años: la capacidad de compartir conocimiento. Persiguiendo esta idea también hemos analizado algunos casos que nos resultan cercanos como, entre otros, el de Platoniq organización en el ámbito de la innovación social que mediante Youcoop pone al alcance cualquier personas sus metodologías de trabajo.

Relación con comunidades, desarrollo de entornos colaborativos, propósito como motor de la actividad, pasión y motivación intrínseca, organizar para crear contextos de libertad, asumir patrones emergentes de gestión y conocimiento libre y abierto. Estas podrían ser las coordenadas para una línea de investigación que hemos llamado empresa abierta y como bien dice Julen, con nuestras capacidades actuales, nos llevaría 7 vidas completar.
Lastima que no seamos gatos :)

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