Empresa abierta, seguimos aprendiendo

¿Qué es una empresa abierta? Llevamos dos años planteándonos  esta pregunta en OBEA porque estamos insatisfechos con la forma de ser y actuar de las organizaciones que nos rodean y pensamos que tras ese término se pueden esconder algunas claves para revertir la situación.

El estudio del sector de economía abierta que hemos realizado con la EOI y MIK, me ha permitido entender un poco mejor qué es lo que estamos buscando. Ahora mismo yo diría que este tipo de organización muestra cuatro características que brevemente enunciadas serían las siguientes:

  1. Una empresa conectada con la sociedad: Estamos ante organizaciones con un propósito en el núcleo (y no de forma parcial, discontinua, indirecta y poco coherente  como resulta, en muchas ocasiones, la RSC) de su negocio, que miran más allá del lucro (necesario para garantizar la sostenibilidad y el bienestar de los miembros de la organización, pero desde luego no es suficiente ni prioritario por sí mismo). Se trata de empresas comprometidas con mejorar el entorno, más o menos local, que les rodea o, de forma similar, con construir bienes públicos de los que se pueda beneficiar toda la sociedad.
  2. Ecosistemas de colaboración Vs. mercados competitivos: cuando la empresa abierta mira a su alrededor ve especialmente potenciales colaboradores y no amenazantes competidores. Es la idea del complementario, de jugadores que se necesitan mutuamente y que agregan valor a otras ofertas. La estrategia de estas organizaciones no es ya la “guerra” porteriana de rivalidad sino de participar en juegos que dan una suma distinta de cero. Seguramente, la palabra mágica sea comunidad, cómo construirla y/o extraer valor de ella sin caer en  simplificaciones ni mitificaciones, desarrollando un sentimiento de pertenencia y compromiso hacia ella plenamente consciente.
  3. Proyectos personales por encima de los organizacionales: Vivimos en una fase de la historia marcada por la individualidad, donde las personas se definen por la relación consigo mismas y no con ningún grupo de interés (religión, ideología, etc.). A todos nos incube reconstruir las instituciones de forma que no estén al servicio de las conveniencias y autoridades sociales sino al servicio de la libertad creadora de cada individuo, a su capacidad para crear su propia vida. La empresa abierta apuesta por facilitar y acoger los proyectos personales que posibiliten a los individuos dotar de sentido y responsabilidad a su actividad en función de sus propios fines humanos y no por ser la unidad de significado básico. Una vez leí a U. Beck que la integración solo es posible si no se hace ningún intento para impedir la desbandada  de individuos. No puedo estar más de acuerdo.
  4. Modelo organizativos basados en el lado humano y natural de la relación entre las personas: Es innegable que para llegar a alcanzar esos objetivos individuales, en gran parte de las ocasiones, es imprescindible formar estructuras colectivas (sin que por ello sean fagocitados). Sería absurdo pensar en un individuo atomizado, aislado, etc. al contrario es el individuo relacional quien más posibilidades tiene de alcanzar sus metas. Pero éstas ya no pueden basarse en palabras como control o autoridad sino en términos como libertad, confianza y corresposabilidad. En general, creo que la tendencia en la empresa abierta es hacia la hipoorganización, huyendo de los artificiales entramados de reglas, normas y jerarquías que cohíben y enrarecen la relación natural y emergente entre las personas. The ClueTrain Manifesto reprochó en su momento la perdida de un verdadero diálogo humano entre las compañías y sus públicos. Nosotros lo echamos de menos en el interior de nuestras organizaciones y pensamos que la empresa abierta puede ser el lugar donde la conversación hacia el interior pueda volver a ser humana, abierta, natural y sincera.

No espero que todas las organizaciones deban de ser así, creo en la diversidad, en este terreno también. Pero pienso que sí que hay posibilidades interesantes a explorar para un tipo de empresa así sobre todo en organizaciones de pequeño y mediano tamaño intensivas en conocimiento. Supongo que muchas personas verán en todo esto algo utópico y un poco naif. No me importa, tengo experiencia acreditada en estos casos y empiezo a encontrarlo divertido 🙂

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