Industria e Internet

Hace pocos días en gananzia.com daban cuenta del borrador del Plan Industrial Vasco 2013-2016 que está preparando el gobierno vasco. En él aparecen los sospechosos habituales a la hora de explicar la futura competitividad de nuestro tejido industrial:

Principales retos para la industria vasca según el Gobierno Vasco

A mi en esta foto me sigue faltando un mayor protagonismo del mundo digital. Y es que el concepto solo aparece citado un par de veces en todo el documento. De hecho lo más específico que aparece es cuando en la página 32, al hablar de manufactura avanzada dice: “…una evolución hacia la fabricación avanzada…cada vez más inteligente, es decir, automatizada y digitalizada”.

Creo que no exagero si digo que lo digital es una de las grandes palancas de cambio, social y económica, de este siglo XXI. Por eso me llama la atención lo poco desarrollado y la poca importancia que se le da al tema en nuestro entorno económico. Seguramente tampoco se trata de darle la máxima importancia al tema pero sí al menos parecería correcto dedicarle un grupo de acciones específicas dentro del plan. Y es que ¿acaso aún podemos creer que lo digital transformará todo menos nuestro sector industrial? Seguir considerando lo digital como un elemento propio del sector consumo y de entretenimiento puede ser un error estratégico de primer orden que terminemos pagando muy caro en un futuro cercano.

Compañías tan importantes como General Electric le están dedicando mucha atención a todo este fenómeno que han bautizado como Industrial Internet. Bajo este nuevo término se englobarían los siguientes tres tipo de acciones:

 Industrial Internet

El enfoque de General Electric está centrado sobre todo en lo relacionado con el mantenimiento de las máquinas y demás equipamientos industriales: “Much of the service, maintenance, and repair work is done in a scheduled and uninformed way: carried out routinely on a set timetable because the workers lack real-time information on the state and performance of the industrial assets concerned. Or it happens  in a reactive way, as technicians and engineers rush to repair a failure that might have been avoided if only they had received the relevant signals that preventive maintenance was requires”. Es bastante claro que lo relacionado con “Industrial Internet” tiene que ver con el desarrollo de una estrategia de servicios avanzados dirigidos a crear más valor para el cliente.

Industrial Internet Data LoopEn esta estrategia la parte más obvia es la de conectar las máquinas, no en vano, si estamos pensando que hasta nuestro cepillo de dientes sea un emisor y receptor de información que podemos utilizar para crear nuevas aplicaciones y servicios cómo no vamos a hacerlo con máquinas de millones de euros. En este sentido resultarán relevantes todos los conocimiento técnicos necesarios para lograr conexiones seguras, robustas y de confianza. Sin embargo donde parece que está el meollo del Internet Industrial es en los datos o por decirlo de otra forma; la ventaja competitiva estará en la capacidad de obtener valor de ingentes cantidades de datos que a partir de ya van a empezar a emitir las máquinas. Viktor Mayer-Schönberger y Kenneth Curier en su reciente libro Big Data lo dicen de forma muy elegante; “No existe un término adecuado para describir lo que está sucediendo ahora mismo, pero uno que ayuda a enmarcar los cambios es datificación. Datificar se refiere a recopilar información sobre cuanto existe bajo el sol, y transformarla en formato de datos para cuantificarla. Esto nos permite usar la información de modos nuevos, como en el análisis predictivo: detectar que un motor es proclive a un fallo mecanico basándonos en el calor o en la vibraciones que emite. Lo que se consigue así es liberar el valor latente e implícito de la información”. Para estos autores la clave de la competitividad en este nuevo espacio no está tanto en la posesión de datos, ni tan siquiera en las capacidades relacionadas con la tecnología o la analítica, sino en el desarrollo de una “mentalidad big data”. Es decir, en la habilidad de explotar de forma valiosa y única los datos a nuestra disposición. Una vez más, los verdaderos triunfadores no serían aquellos que saben buscar las respuestas sino, especialmente aquellos que sepan plantearse las preguntas más valiosas.

Se abre por lo tanto todo un nuevo terreno de competitividad del que hasta ahora solo conocemos los preámbulos.  Quizás, ojalá no sea así, nuestro tejido industrial está quedándose un paso por detrás en él y ya sabemos lo que cuesta remontar luego los partidos. ¿puede ser un buen momento para empezar a explorar las consecuencias de la digitalización en el mundo industrial? Yo creo sinceramente que sí.

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