La genética de la inteligencia colectiva

Es lo que tiene, supongo que sí estás en el MIT haciendo cosas, éstas tienen que ser a lo grande. Así, el grupo sobre Inteligencia Colectiva del MIT liderado por Thomas Malone acaba de publicar el mapa genético de la inteligencia colectiva. Se trata de identificar las decisiones clave (“los genes” siguiendo la metafora de los autores) a tomar a la hora de poner en marcha un proceso de este tipo. La combinación de los genes asociados a un ejemplo específico de inteligencia colectiva sería así el génoma de tal sistema.

Y, ¿cuáles son esos genes o principios básicos? Pues, los cuatro que aparecen en el siguiente gráfico tomado directamente (previa traducción) de la publicación de los autores.

  • ¿Qué actividad debe llevarse a cabo?: Hay una amplia variedad de actividades como ejemplo de iniciativas  de creación colectiva; software, camisetas, conocimiento, colecciones de fotos, etc.
  • ¿Quien lleva a cabo la actividad?:  Se trata de identificar el colectivo o perfil de personas que van a participar creando de forma colectiva un producto, servicio, conocimiento, etc.
  • ¿Por qué el colectivo de personas participa?: En este punto se trata de pensar en los incentivos que movilizarán a las personas a participar, que pueden ir desde el dinero (o cualquiera otra recompensa tangible) hasta el estatus o reputación delante de la comunidad pasando por la pura diversión que genera en la persona la propia actividad. Sobre este punto ya hemos hablando en este blog anteriormente.
  • ¿Cómo se va a llevar a cabo?: Se trata de saber mediante que procesos o mecanismos podemos poner en marcha programas concretos de inteligencia colectiva. En su día, también por este blog, hicimos un repaso de los mecanismos más habituales.

Por ejemplo, ¿cuál sería el genóma de Lego Mindstorm o de Threadless? Bueno, supongo que en opinión de los chic@s del MIT algo parecido a esto…

lego_threadless

Lo cierto es que aunque la metáfora sea un poco forzada, este marco puede resultar interesante para facilitar a las organizaciones la estructuración de su propio “genoma” alrededor de la inteligencia colectiva. Las posibles respuestas a los porqués y a los cómos han sido ya bastante trabajadas por este mismo grupo de investigación, sin embargo, falta, a mi entender, un análisis más sistemático de los límites de la inteligencia colectiva. La comprensión de éstos permitiría una búsqueda de respuestas más coherentes para el qué y el quién, preguntas que si bien a primera vista pueden parecer las más sencillas causan a mi entender la mayor parte de los fracasos.

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