Los servicios, una nueva mirada es necesaria

(salvo que se señale de forma expresa y para aligerar el texto, los datos, citas, etc. que aparecen en este artículo han sido obtenidos del informe “Manufacturing or Services, that is not the question” de la OCDE)

Existe en la actualidad un fuerte movimiento en favor de las políticas industriales que promueven la manufactura, es decir, aquella parte de la industria que produce bienes y productos tangibles, como la vía más acertada para crear crecimiento económico competitivo y empleo de calidad. No obstante, la manufactura ha sido un sector cuyo peso en la economía de los países desarrollados ha sufrido una reducción considerable en términos de empleo y de %PIB. En el siguiente gráfico puede observarse esta deriva en los últimos 40 años de forma sencilla. Los últimos datos económicos que anuncian lo que parece un principio de recuperación económica dejan también algunas sombras a este respecto.

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Lógicamente esta caída del empleo manufacturero ha sido fruto, entre otras razones, de la deslocalización en países emergentes de este tipo de puestos de trabajo como se puede ver en el siguiente gráfico. Todas las economías desarrolladas están perdiendo peso en este sentido, por hacernos una idea, el índice de producción industrial vasco acumula una caída del 47% desde 2007 y como señala el informe de la OCDE “It is however very unlikely that OECD manufacturing will become again the job creating machine it once was”.

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Esta caída del empleo manufacturero se da en todo tipo de sectores, aunque es especialmente acentuada en aquellas industrias con un perfil tecnológico bajo.

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Las razones por las que tradicionalmente se ha apostado por la manufactura más avanzada es debido a que ésta tiene tres características muy deseables como motor de crecimiento económico; su capacidad de aumentar la productividad de forma constante, su relativa facilidad para incorporar y generar innovación que haga la oferta competitiva y sostenible y su papel como generador de un saldo de comercio exterior positivo a través de la exportación. En resumen, un sector crecientemente productivo, innovador e internacionalizado parece una buena opción para basar en él un crecimiento económico sostenible basado en una renta per capita creciente.

Por lo tanto, no cabe duda de que la apuesta por recuperar la producción manufacturera es una fantastica idea que hay que seguir impulsando. No obstante, de forma creciente los servicios están adquiriendo relevancia en los espacios de decisión de organismos públicos y en los consejos de dirección empresariales. Son muchas las circunstancias para explicar esta tendencia pero aquí al menos nos gustaría compartir las siguientes seis ideas:

1. El sector servicios es ya, en términos medios, un 75% del PIB de las economías desarrolladas y esta cifra puede ir en aumento ya que los países emergentes siguen incrementando año a año su participación en la distribución del empleo manufacturero. Por lo tanto, parece relevante ocuparse de este sector ya que va a acaparar gran parte del crecimiento del empleo en los próximos años. No obstante, sin una política activa quizás no sea el tipo de  empleo que nuestra sociedad demanda.

2. Recientes estudios demuestran cada vez en mayor medida que específicamente los llamados servicios avanzados se comportan en relación a la productividad, innovación e internacionalización en términos parecidos a los sectores manufactureros lo que les coloca al mismo nivel de interés a la hora de crear crecimiento económico sostenible y de calidad (datos abundantes y concretos sobre este hecho pueden encontrarse en el estudio referido al comienzo de este post)

3. Cada vez en mayor medida la oferta de productos manufacturados se compone también de servicios añadidos. Por ejemplo, como puede verse en el siguiente gráfico los puestos de trabajo relacionados con los servicios dentro de las empresas de manufactura van en aumento, lo que hace cada vez más difícil para muchas empresas manufactureras decir si son empresas fabricantes de productos o prestatarias de servicios o dicho de otra forma “manufacturing is no longer the same as the production of goods”.

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4. Otro dato muy significativo es que, como puede verse en el siguiente gráfico, en la OCDE en 2009, aproximadamente 1/3 del valor de los productos manufacturados consiste en servicios. Visto desde la óptica inversa el mismo organismo calcula que el 40% del output creado por el sector servicios es usado como input intermediario por las empresas manufactureras.

CropperCapture[5]5. No solo los servicios son cuantitativamente importantes en la manufactura sino que ésta convierte los servicios de forma creciente en la base de sus ventajas competitivas. Son la clave, en muchas ocasiones, para proponer ofertas más personalizadas que generan vínculos de fidelización con el cliente a largo plazo. Un estudio de la Universidad de Oxford sobre el sector manufacturero apunta a que en 2015 el 70% de este tipo de industria considerará los servicios como un elemento clave en su estrategia de diferenciación.

6. De forma general, tratamos los servicios indistintamente y no somos conscientes de que existen muchos tipos distintos de posibles sectores servicios. Por ejemplo, un estudio publicado en 2014 daba cuenta de la existencia de diversas tipologías del sector servicios en distintas zonas europeas. Así, como puede verse en el mapa es posible dividir Europa en cinco zonas, siempre según los autores de este estudio, en función del tipo de sector servicios predominante en cada una de ellas. Si bajamos a nivel país podemos extraer conclusiones muy significativas como que en Alemania el sector servicios se basa en el conocimiento más avanzado y orientado hacia la manufactura. Por contra, el estudio señala que la economía de servicios española es débil en su componente de conocimiento y orientada a actividades de menor valor como la restauración (más del 10% de los nuevos contratos de trabajo en España en el primer trimestres de 2015 corresponden a camareros y un 7% a personal de limpieza).

CropperCapture[6]Estas ideas me hacen pensar que una nueva mirada a los servicios es necesaria, una que tenga en mente, en mi opinión, y de forma muy resumida las siguientes circunstancias:

  1. Los servicios avanzados están demostrando su creciente capacidad para ganar en productividad, innovación e internacionalización a base de incorporar conocimiento, tecnologías y nuevos modelos de negocio en su producción. Por consiguiente, una apuesta por ellos podría tener unas consecuencias muy positivas en la creación de empleo de calidad de forma sostenible complementando el rol que la manufactura ha tenido hasta ahora. Otros países en Europa entienden esta necesidad de revertir los servicios y hacer de ellos una realidad lo más avanzada posible. Lógicamente, no estamos hablando de transformar todo el sector , pero sí de ayudar a una parte importante del mismo a transformarse y a emprender para crear organizaciones que tengan un componente de conocimiento importante que aporte crecimiento económico de calidad al conjunto de la sociedad.
  2. La provisión de servicios es cada día un aspecto más importante en la oferta competitiva a construir por industria manufacturera, al mismo tiempo, un sector servicios potente que de cobertura a la manufactura es esencial. Por todo ello, es fundamental desarrollar capacidades de gestión relacionadas con los servicios. Así, por ejemplo, es comúnmente aceptado que los servicios requieren habilidades, técnicas, modelos y métodos diferentes para llevar a cabo labores de relación con cliente, de innovación, de internacionalización, de producción, etc. Quizás como país, viniendo como venimos de una cultura de producto, no estemos suficientemente preparados para este reto.
  3. La dicotonomía entre manufactura y servicios está perdiendo fuerza, lo relevante para una economía competitiva es contar con un tejido empresarial donde ambos trabajen de forma conjunta añadiendo a su oferta integral de forma creciente conocimiento y complejidad. Este tipo de intercooperación no es obvia y  habrá que perseverar hasta encontrar las formas más eficaces de realizarla. Como señala los autores de un reciente informe de la OCDE “productivity, innovation, economic dynamism, etc. are what matters for the creation of jobs and economic growth, irrespective if these happens in manufacturing, services or other sectors”.

La apuesta por esta nueva mirada puede tener importantes beneficios para nuestra competitividad a nivel organizacional y a nivel regional. Demos a los servicios la oportunidad y el papel de coprotagonistas que merecen.

 

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