Ha sido un mes de vacaciones y de desconexión total. A finales de Julio partí con la idea de hacer un tramo pequeño del Camino de Santiago, en concreto, quería recorrer la distancia que hay desde Burgos a León. Lo cierto es que el peor de mis temores, mi nefasta forma física, no apareció por ningún lado y  recorría los kilómetros de cada etapa (unos 30Km. de media) con bastante soltura. Pero me agobió bastante el ambiente de los albergues, llenos y muchos días rodeado de personas que no compartían conmigo la idea de lo que buscábamos allí. Así que volví antes de tiempo con cierta tristeza por no haber encontrado lo que un día dejé allá hace ya casi 10 años.

Luego vino un viaje por Baviera y Baden-Wüttemberg en el sur de Alemania. Me han gustado mucho tanto las ciudades (Nuremberg, Ratisbona, Bamberg, Heilderberg…) como la parte sur de estas regiones con los Alpes y los preciosos lagos a sus pies. Sin duda lo peor el tiempo, lluvia y frío (para ser Agosto)

Pero bueno ya estamos de vuelta. Comienza un nuevo año, espero mantener la constancia escritora para contaros los proyectos en los que voy participando.  Sería estupendo seguir en la senda del anterior, pero todo año nuevo trae consigo renovados y mejorados propósitos; los míos están relacionados con volver a retomar la bici de montaña y con darle un empujón al tema de las publicaciones académicas que lo tengo totalmente abandonado. Todo lo demás ya vendrá.