Empezamos a estar en una fase distinta. Las empresas empiezan a ser conscientes de los cambios que la web social trae consigo y de que esos cambios de una forma u otra tienen impacto sobre sus negocios. Pero, ¿qué impacto? Cada organización es un mundo; tamaños, sectores, culturas…diferentes hacen que cada una de ellas estime un escenario de aplicación de lo 2.0 propicio. Por lo tanto, nuestra labor es ayudar a la empresa no sólo a entender el contexto general sino a ayudarla a identificar cuáles son los escenarios más propicios para ella y cómo desenvolverse en ellos.

Para eso he dibujado la siguiente matriz “quehaydelomio2.0”. La idea es darle un repaso genérico para luego poder seguir la presentación por una vía específicamente más interesante para cada organización en función de sus necesidades/apetencias.

Como veis la idea es que la organización en cuestión piense sobre dos factores. Uno primero es sobre si las acciones a realizar van enfocadas más hacia el interior o el exterior de la empresa (por ejemplo he notado que las empresas industriales tienden a  aplicar  las posibilidades de la web social con sus empleados mientras que las empresas de consumo tienden a ver el valor de todo esto en la relación con los clientes) y la segunda es sobre si se trata de simple aplicación de herramientas o, por el contrario, se piensa en algo más profundo, de mayor valor, pero también con un necesario cambio cultural para poder llevarlo a cabo. Como veis a mi me salen seis escenarios:

  • Coordinación: Se trata tan sólo de hacer el trabajo en equipo más productivo utilizando las herramientas precisas para ello. Por ejemplo,  sustituir una comunicación caótica de contenidos a través del mail por otra mucho más eficaz a través del uso de un wiki.
  • Gestión Conocimiento: Aquí hay un componente de herramientas importante (etiquetación social por ejemplo), pero ya empieza a tener  más importancia el cambio cultural. Así, por ejemplo, es preciso convencer a las personas de la organización de que, hoy día, compartir información y conocimiento es más valioso, en gran parte de los casos, que retenerla para uno solo. En definitiva, acabar con el mito de que “la información es poder”.
  • Pertenencia: En este escenario la organización trata de conseguir de sus empleados un mayor sentimiento de pertenencia con respecto a la empresa que redunde en una mayor implicación, fidelidad, etc. a la organización. Por supuesto, las herramientas 2.0 siguen siendo necesarias (la aplicación de redes sociales en este contexto parece clara), pero estamos, sobre todo, ante un problema cultural con diferentes vertientes entre las que podemos destacar la necesaria democratización del acceso a la  información dentro de las organizaciones.
  • Escuchar: Escuchar a los clientes es un valor conocido para las empresas por lo que en este escenario sobre todo hablamos de herramientas que permitan a las organizaciones ser más eficaces en esa labor en el ámbito digital. Para ello pueden utilizar herramientas como la sindicación de contenidos.
  • Conversar: Ser capaz de conversar con los clientes requiere de la utilización de ciertas herramientas como por ejemplo, todo lo que tiene que ver con la blogosfera o la microblogosfera (twitter, etc.), pero ante todo la empresa precisa de asumir que la creación de contenidos y mensajes ha pasado a manos de los usuarios y que por lo tanto, la comunicación ha dejado de ser jerárquica y planificada  y tiene ahora forma de red  en la que la  transparencia es un actitud absolutamente necesaria.
  • Co-creación: En este escenario las herramientas a utilizar son muy variadas y, en muchos casos, muy específicas. Pero más allá de ellas, hay componentes en forma de valores muy importantes a incorporar a la cultura de la empresa, como la trascendencia de la inteligencia colectiva o la apertura de los derechos de propiedad.

Lógicamente, cada escenario de estos requiere de un pincel más fino para ir dándole forma pero, ¿os parece que los dos factores de ordenación tienen sentido? ¿y los escenarios?