Conozco muy poquito el mundo de la consultoría, apenas empiezo a conocerlo de hecho. Una de las cosas que más me llama la atención por ahora es que cuando el cliente llama porque tiene un problema o una posible idea a desarrollar, sea el consultor quien cobre protagonismo explicando mil y una cosas a la empresa.

No se, es como si vas al médico y éste, en lugar de hacerte preguntas para saber mejor como ayudarte (“¿le duele aquí?, “¿tose mucho?”, “¿tiene moslestias digestivas?”, etc.) te “soltará” un “speech” sobre las enfermedades infecciosas. Ya digo, todavía no me entero de cómo van las cosas en este mundo pero, si por mi fuera, cada vez que nos llaman para poner en marcha temas de Empresa 2.0, (que es distinto del caso de las empresas que necesitan formación, y que están por lo tanto, supuestamente, en un estadio anterior) por ejemplo, empezaría sometiendo a un amistoso tercer grado a la organización en cuestión. No por simple sadismo, sino por conocer mejor como ayudarla identificando de antemano de qué “pie cojea”. Este conocimiento previo podría ahorrarnos muchas decepciones que se están produciendo, y las que llegarán, en el “dospuntocerismo” empresarial.

Aquí van mis preguntas para ese supuesto tercer grado. Para escribirlas me he basado en un reciente post de Don Hinchcliffe y en otro artículo de McKinsey que me recordaba hace unos días Andrés Bedia.

  1. ¿Dentro de su interés por la web 2.0, cuáles son los objetivos concretos que desearía alcanzar? ¿Cómo mediría el éxito de la iniciativa? ¿Estos objetivos concretos pueden asociarse, al menos en un principio, dentro de prácticas concretas de procesos que se vienen realizando hasta ahora?
  2. ¿Existen en su organización personas capaces de crear y dinamizar espacios sociales en Internet con una visión profesional? ¿Sabe qué personas dentro de su organización tienen inquietudes en esto de la web social de forma que pudieran liderar el movimiento? ¿Son valoradas por ello? ¿Cuentan con el apoyo de la dirección?
  3. ¿Conoce la organización la amplia variedad de aplicaciones y redes sociales más allá de las más conocidas (Facebook, Twitter, LinkedIn, etc.) ¿Conoce y hace seguimiento de redes sociales técnicas y específicas de su sector, ámbito profesional, etc.? ¿Es consciente de que las personas que le importan y con las que le gustaría conectar (clientes, proveedores, aliados, empleados, personas con talento, etc.) muy probablemente no tienen intención de visitar su web?
  4. ¿Es consciente de que la conversación sobre su empresa ya ha comenzado? ¿La está escuchando? ¿Estaría dispuesto a participar en una conversación humana, cercana y natural con sus clientes, proveedores, empleados, terceras personas, etc.? ¿Sabe que es una mala idea utilizar los canales sociales para comunicar con una estrategia “push” tradicional?
  5. ¿Asume que la capacidad de compatir contenidos de valor para su comunidad es la clave del “dospuntocerismo”? ¿Sabe que la reputación es una consecuencia de compartir información y  conocimiento?  ¿Qué contenido de valor podría aportar a su comunidad? ¿Comparte la idea de que la transparencia está adquieriendo el rol de la  objetividad?
  6. ¿Se ha planteado qué procesos o actividades podrían beneficiarse de una mayor transparencia? ¿Se puede llegar a imaginar cómo el conocimiento disperso entre personas externas a su organización podría ayudarle a ser más competitivo?
  7. ¿Considera la posibilidad de replantearse la forma en la que protege la propiedad intelectual del conocimiento de su organización? ¿Conoce las posibilidades abiertas por las licencias tipo Creative Commons?¿Cree posible que las personas participen junto con la empresa si ésta pretende proteger la propiedad intelectual de lo desarrollado en su exclusivo beneficio?
  8. ¿Está convencido de que la conversación no es contralable al 100%? ¿Sabe que censurar equivale a acabar con la participación? ¿Está preparado para responder críticas de forma rápida y contructiva?
  9. Sino supiera dónde acaba su comunidad o red de valor y dondé empieza su organización ¿Se sentiría cómodo?
  10. ¿Si obtuviese valor de una comunidad tendría mala conciencia? ¿Le parecería que está manipulando a esas personas? ¿Es consciente de que si eso se produce es que está en medio de una dinámica donde todo el mundo se beneficia de alguna forma? ¿Es capaz de imaginar una situación de ese tipo?

Sí, si entramos por la puerta de una empresa y sometemos a algún directivo a este tercer grado, casi seguro que nos mira con cara rara. Sin embargo, ahora que lo pienso quizás este guión de preguntas pueda servir como base para una investigación cualitativa basada en el estudio de casos sobre la Empresa 2.0. El objetivo básico del estudio sería ayudar a construir mejores modelos de implantación y adopción de la web social en las organizaciones. Como muestra el estudio de la Fundación Orange sobre el software social en la empresa española, ésta comienza a incorporar herramientas 2.0 pero, por lo que veo a mi alrededor al menos, sin tener claro el modelo de implantación ni las asunciones culturales básicas de lo que supone hacerlo. No en vano, la forma de proceder es sustancialmente distinta a anteriores proyectos típicos de TICs (ERP, CRM, etc.). Es sintomático como el estudio de la Fundanción Orange, siendo muy interesante,  se centra ante todo en el uso de herramientas pero no profundiza en los cambios culturales, y la forma de encararlos, que dan sentido a la web 2.0 en la empresa. A rellenar este hueco podría ir dirigido el estudio cualitativo que propongo.

En fin, si algún doctorando quiere lanzarse a hacer el estudio o alguien está dispuesto a financiarlo, ya saben…pasen sin llamar 😉

zp8497586rq