Llega el momento de los cambios, después de más de una docena de años dejo la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de Mondragón. Hace ya unos días su Consejo Rector me concedió una excedencia que me permitirá comenzar un nuevo camino profesional.
No es fácil explicar por qué uno quiere irse de su casa, independizarse. No puedo tener más que agradecimiento a una institución que me ha visto crecer desde que a los 21 años recién cumplidos entré como becario en su departamento de Organización y Marketing. Primero con José Luis Abaunz y luego con Lander Beloki como decanos no he hecho más que aprender y acumular experiencias profesionales y vitales inolvidables. Eskerrik asko a toda la Facultad por estos años.
¿Por qué cambiar entonces? Hay una razón que viene de mi interior. Es una inquietud  que me anima a avanzar, a hacer cosas diferentes, a probar. Ciertamente, dentro de la Facultad, cada tres o cuatro años he acometido retos distintos, ilusionantes. Y aunque ahora también tenemos por delante un montón de nuevos desafíos: como el nuevo edificio, MIK, nuevos mercados internacionales, etc.  siento que debo buscar un nuevo lugar y eso pasa por moverse.
Una segunda razón está relacionada con mi nuevo hogar: Consultoría Artesana en Red. Sí, trabajar con Julen Iturbe-Ormaetxe no es nuevo pero hacerlo compartiendo con él un proyecto, una ilusión, con el 100% de mi  tiempo y atención es algo profundamente motivador.
A Julen me unen muchas más cosas que unos cuantos años ya (¡cómo pasa el tiempo!) compartiendo proyectos profesionales de todo tipo. Es evidente que aprendo muchas cosas con él en el terreno profesional. Sin embargo, lo que más valoro es su compromiso con aquellos que le rodeamos, su inagotable capacidad de trabajo siempre intentando aportar el máximo valor posible al entorno que habita en cada momento.
Así que en resumen, que como siempre me enrollo, a partir de febrero me incorporo a Consultoría Artesana en Red, para desde allí participar en proyectos relacionados con la gestión, las nuevas tecnologías, las personas, etc. Me resulta especialmente atractivo pensar además que toda esta nueva actividad se producirá dentro de unos esquemas de valores que tanto Julen como yo llevamos tiempo impulsando a nuestro alrededor.
El año 2010 será un año de cambios en lo profesional y en lo personal. Así que deseadme un poquito de suerte, que siempre hace falta.