En genbeta comentan que Twitter está sustituyendo a los lectores RSS como fuente de información principal de las personas en Internet. Señalan dos posibles causas para este hecho; por un lado que los RSS son más difíciles de usar y por otro lado una mayor agilidad de las aplicaciones tipo twitter en comparación con los RSS.

Yo añadiría una tercera: Twitter es un canal de comunicación donde es más natural acceder a la información ya filtrada. A través de los RT y de los Replays es más sencillo identificar aquella información más interesante o, al menos, que más ha llamado la atención a las personas de tu red. De esta forma es más fácil garantizar el valor de la información en la que uno va a depositar el escaso tiempo que tiene.

Pero, las decepcionantes cifras en lo que se refiere al uso de este tipo de formatos no creo que deban explicarse por la competencia de Twitter. En mi opinión, los RSS solucionan un problema que la mayor parte de las personas…no tienen. Me explico, si preguntas a directivos y personal cualificado de las empresas (u otro tipo de instituciones) sobre el uso que hacen de Internet como fuente de información externa y continuada de su trabajo, la mayoría de las ocasiones, te miran incrédulos y te dicen que esta actividad no es parte habitual, ni mucho menos esencial de su rutina diaria. Además terminarán señalando  que, sinceramente, no tienen tiempo para eso y no ven cómo podría aportarles valor. Es decir, los RSS pueden ser muy chulos pero vienen a hacer más productivo un proceso que en esencia no existe “el de búsqueda, seguimiento y consumo de información continua en Internet”. Por lo tanto, suponen en realidad  un estorbo pues no tienen aplicación ni utilidad en el día a día de las personas.

Pero ¿no vivíamos en la sociedad de la información y el conocimiento? Pues según se mire. Si al hecho de que todos ya tengamos portátil o a que le pase a mi cliente los planos por mail en lugar de por el fax le llamamos sociedad de la información pues vale…estamos. Pero yo, no veo un consumo intensivo de información enfocada al aprendizaje a mi alrededor. Veo a personas ahogadas en correos electrónicos que tratan de coordinar su actividad con colaboradores, clientes, proveedores y otros compañeros de organización.

El uso de los RSS se extenderá, en mi opinión, siempre que: por un lado, los individuos se centren más en la creación de conocimiento y adaptación (o anticipación) constante al contexto y menos en el día a día del interior de sus procesos y, por otro lado, cuando, una vez se cumpla lo primero, las personas empiecen a construir entornos de aprendizaje continuo basados, seguro, especialmente, en el uso de formatos RSS o similares.

Hasta entonces los RSS se pueden despedir de su merecido momento de gloria.

La foto es de draggin