Sí, digo un balance, porque se pueden hacer muchos y algunos sólo serán posibles una vez hayamos digerido todo el material que se ha generado. A bote pronto, este fin de semana, sobre todo he pensado en dos contraposiciones que rodearon la jornada, pero que también están muy presentes en nuestra propia investigación.

Por un lado tenemos un debate entre aquellos que son muy críticos con el sistema económico empresarial actual y desearían que la economía abierta fuera un instrumento de cambio significativo. En la posición “contraria” estarían aquellos que ven los conceptos asociados a la empresa abierta como un instrumento para mejorar la competitividad y/o sostenibilidad de las empresas, o bien, como una forma de explorar nuevos modelos de gestión.

Seguramente la mayoría de las personas se sitúan en un punto intermedio de este espectro. No obstante, fue fácil comprobar la incomodidad “intelectual” que producían algunos discursos en función de la posición de cada uno. Pero no pasa nada, precisamente ese es uno de los objetivos de la jornada, confrontar ideas, experiencias, etc. divergentes para construir bases más sólidas. El debate iniciado por Maria ptqk y Amalio Rey es un reflejo enriquecedor de esto que intento transmitir.

Me gusto mucho como desde Platoniq resumían este debate en twitter “Escuchando sobre economía abierta: el juega y disfruta versus jugando al mus en el Titanic”

El otro debate gira sobre las posibilidades de aplicar, o no, nuestras ideas a empresas ya establecidas y que tienen cierto tamaño. ¿es posible “cambiar” organizaciones con una forma de hacer asentada y cerrada? o ¿la capacidad de cambio tiene su límite? Fueron bastantes las personas que me comentaron su certeza de que era muy difícil conseguir la apertura en empresas que llevan en el paradigma de lo cerrado muchos años. Sin embargo, otros opinaban que si no somos capaces de introducir estos conceptos en empresas con cierta representatividad difícilmente el paradigma de lo abierto va a ganar “legitimidad”. Como siempre será en algún punto intermedio donde nos encontremos la mayoría. No obstante, nosotros, en este momento, estamos más convencidos, y animados, para intentar desarrollar estas ideas en nuevos proyectos de emprendizaje.

Bueno, dos ejes de debates que sigan abiertos, ¡seguimos avanzando!