(nota1: para saber más de la empresa del procomún una muy buena idea es visitar la investigación que sobre el tema están haciendo en Yproductions)

(nota2: cuando se habla de procomún hay toda una tradición investigadora alrededor de los recursos naturales: agua, alimentos, etc. en esta línea el blog de Joaquín Rodríguez es una estupenda referencia. No obstante, cuando de esta serie de post  se trata casi siempre tengo en mente los procomunes en el ámbito digital)

Después de presentar brevemente el concepto de procomún en el post anterior, ahora toca intentar responder a la pregunta ¿es posible la Empresa del Procomún (EdP)?

Digamos para comenzar que la misión de la EdP sería la de aportar valor al commons, sin intentar encerrarlo y apropiárselo para posteriormente explotarlo de forma exclusiva en su único beneficio. Al mismo tiempo, la EdP sí que debería obtener renta de su interacción con el commons si quiere hacer sostenible su actividad en el tiempo.  Por lo tanto, hacer crecer el procomún mientras éste sigue siendo de libre uso, haciendo de la EdP  un proyecto sostenible, es el reto a superar.

La pregunta por lo tanto es doble ¿cómo aporta valor la EdP? y ¿cuál es el modelo de negocio ingresos de este tipo de empresa? Veamos posibles respuestas.

La EdP puede aportar valor al commons o procomún aportando a alguno, o a más de uno al mismo tiempo, de sus tres pilares: recursos, comunidad y normas. Creo poder explicarlo mejor utilizando un ejemplo. Podría utilizar cualquiera de los casos que han pasado por este blog pero, aunque previsible, voy a utilizar el caso de Mozilla-Firefox pues creo que es el más didáctico.  Firefox, es un navegador web de código abierto. Esto quiere decir que este recurso está accesible para todas aquellas personas que quieran usarlo, remezclarlo, etc. Mozilla aporta un importante valor al recurso ya que, aproximadamente el 60% del código es producido por empleados de esta organización. Alrededor de Firefox existe una vibrante comunidad que enriquece y conserva este recurso de forma constante. Mozilla también aporta valor a este pilar, no en vano, ha sido capaz de conectar a una cantidad ingente de personas en la labor de desarrollo del navegador. Al mismo tiempo, se encarga también de dinamizar  y motivar constantemente la participación de toda la comunidad en la conservación del recurso. Por último, Mozilla ha dotado de un sistema de gobernaza al desarrollo del navegador. De  esta forma, existe un amplio conjunto de normas, tácitas y/o explícitas, que garantizan el buen funcionamiento y la sostenibilidad del commons. Normas, por otra parte, que tienen muy muy en consideración el peso de la comunidad a la hora de tomar todo tipo de decisiones, resultando coherente así con el principio de coposesión y no apropiación del recurso propio de los commons.

En resumen, y sobre la base del caso Mozilla, algunas de las formas en las que la EdP pueden aportar valor al commons son: producción y conservación del recurso, conexión, dinamización y motivación de la comunidad y organización de las normas del procomún. Obviamente existen muchas formas de aportar valor, en este caso y en otros, al procomún desde una empresa, esto son solo una muestra.

Y que hay de los ingresos ¿cómo garantizar el futuro de una organización cuando ésta pone el recurso alrededor del cual se organiza a libre disposición de la comunidad? Este punto me parece de primer orden para no caer en la precariedad, la dependencia, el asistencialismo y finalmente en la autoexplotación. Sin duda este es el caballo de batalla de la EdP, al que no hay soluciones claras ni sistemáticas aunque la publicidad, la donación y el crowfunding venga rápidamente a la mente. Sin embargo ya empezamos a tener un conjunto de casos, limitados pero valiosos, de los que ir recopilando posibles alternativas. Seguramente la EdP funcionará en este terreno de una forma híbrida, es decir, obteniendo financiación a través de diferentes modelos. Por ejemplo, una empresa que desarrolla software libre puede cobrar por la personalización de una determinada aplicación, al mismo tiempo que, una vez concluido el desarrollo, pone en el dominio público lo producido para que otras personas y/o empresas lo usen y lo modifiquen. Sí, una vez más el software libre y sus modelos de negocio pueden ser útiles para profundizar en este tema. Mozilla, obtenía ingresos, al menos hasta este año, por hacer de google el buscador por  defecto del navegador. Así, google obtenía un buen numero de visitas a través de Firefox por las que retribuía a la compañía. Una vez más, el sistema de ingresos no limita la libertad de acceso al recurso (al contrario, cuanta más gente usase Firefox más búsquedas para google y más financiación para Mozilla lo que equivale a decir que la mejor estrategia era dejarlo en el dominio público para el libre uso). No obstante, una investigación en profundidad de este tema identificando alternativas que pudieran servir de inspiración a nuevas EdP sería muy interesante.

Existe cierto debate sobre si se debe mezclar el procomún con la actividad empresarial.  Yo opino que sí, que solo en la medida en la que el procomún sea productivo tiene posibilidad de convertirse en un modelo alternativo viable. Por lo tanto, si la relación y explotación del commons no tiene por consecuencia su cercamiento y ademas favorece su conservación ¿qué hay de malo en obtener renta de él? Sí que es cierto que la EdP se debería diferenciar de la empresa “normal” en la relación existente entre el recurso a explotar y sus beneficios económicos. Así, en la empresa “normal” el recurso no es más que un medio para maximizar el beneficio económico, mientras que para la EdP el beneficio económico es el medio para maximizar el valor del recurso y del procomún en general.

Obviamente, el procomún no es un modelo que sirva para todos los casos y además, es evidente que todavía nos quedaría mucho tiempo para introducir estas ideas en un amplio abanico de actividades económicas. Sin embargo, ¿qué lecciones trae el procomún para nuestras empresas de hoy día? A esta pregunta dedicaré el tercer y último post de la serie.