(No se si cunde mucho, pero leer lo que es leer, me lleva todo casi todo mi tiempo libre. Me gusta muchísimo la novela y, como no, todo lo que tenga que ver con los temas que nos rondan la cabeza alrededor de la empresa abierta. He decidido compartir de los libros y papers que me resulten atractivos una pequeñisima reseña, los fragmentos más interesantes y material adicional si es que lo encuentro para completar el tema. Quiero pensar que además del propio contenido, este tipo de posts pueden facilitar el que te decidas a leer o no un determinado libro por ejemplo).

Y el primer libro para esta serie es Understanding Knowledge as a commons que coordinan Hess y Ostrom y que trata de llevar la dilatada investigación sobre el procomún (commons en inglés) del mundo de los recursos naturales al ámbito del conocimiento. Lo cierto es que el libro me ha interesado especialmente en sus primeros capítulos donde sí se trata las peculiaridades de gestión del conocimiento como un procomún. Sin embargo, a partir del cuarto capítulo el foco se centra muy especialmente en las bibliotecas, o más concretamente, en la posibilidad de crear procomunes en el contexto de los archivos y bibliotecas digitales. Sin duda, hay buenas ideas en estos últimos pero si no estás muy metido en el mundo de las bibliotecas universitarias, como es mi caso, el interés del tema (y la posibilidades de comprenderlo) decrecen.

Resalto cinco fragmentos del libro (las negritas son mías):

 

» The essential questions for any commons analysis are inetably about equity, efficiency, and sustainability. Equity refers to issues of just or equal appropiation from, and contribution to, the maintenance of a resource. Efficiency deals with optimal production, management, and use of the resource. Sustainability looks at outcomes over the long term (p. 6)

» To talk about the commons is to say that citizens (or user communities) are the primary stakeholders, over and above investors, and that these community interest are not necessarily for sale (p. 30)

» To parapharase somer earlier work on distributed creativity,

  1. If one has a global network, with very low barriers to entry and participation, and
  2. If the type of creation involved is in some sense “modular” or built by accretion, and
  3. If there is a random distribution of interest in particular topics, and
  4. If there is a random distribution of incentive structures (greed, pride, altruism, desire to display virtuosity, hope of attracting interest, etc.), then
  5. On any given topic, one will find a lot of motivated people with useful skills (p. 138)

» I take the process of creating public knowledge as an aditional good, because such work builds social capital, strengthens communities, and gives people skills that they need for effective citizenship (p. 247)

» The internet was born as a commons, as a particular kind of public resource. A commons can be beneficial for civil society and democracy, mainly because it permits people to be creative as citizens, to contribute things of value to the commonwealth. It is an antidote to consumerism and to passive forms of citizenship (p. 266)

Por aquí cerca, en el sur de Islandia, hay iniciativas como el Laboratorio del Procomún que lleva ya tiempo dándole vueltas a estas cosas, aquí dejo el vídeo de una de sus últimas reuniones.

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