En los últimos tiempos me ha tocado hablar de transformación digital con empresas o colectivos de personas interesadas en el tema.  Realmente, se trata de un tema tan amplio y que repercute en tanto lugares de la organización que es un ejercicio difícil de abordar.

Sospecho que en poco tiempo hablar de este tema será un poco absurdo y que será una parte a gestionar de forma natural en los distintos departamentos, procesos, etc. de la empresa. Pero, por ahora al menos, las organizaciones necesitan visualizar este tema como un algo a ordenar y a entender en su real magnitud.

Como hablar de modelo es siempre algo pretencioso, aunque necesario, cuando trabajo con este tema me gusta más hablar de “mapa”. Se trata de dibujar los elementos sustanciales que componen este universo de la transformación digital y de indicar algunas ideas clave en algunos de ellos. El mapa que he manejado últimamente, aunque en apariencia sencillo, contiene suficientes elementos para un día entero de discusión con una docena de personas reunidas alrededor de una mesa.

Trabajamos la transformación digital ordenándola en siete bloques principales:

  • Transformación Digital: donde abordamos datos, evidencias, ejemplos, etc. que nos hicieran pensar en la dimensión e impacto real de este tema en el caso particular de cada empresa y en la sociedad en general.
  • Cliente: los principales temas que abordamos fueron la experiencia cliente en un entorno omnicanal y la comunicación efectiva en un entorno conversacional.
  • Modelo de Negocio: En este caso la conversación giró alrededor de los modelos de negocio llamados de plataforma, es decir, de aquellos que surgen de conectar consumidores con productores y de cómo esta posibilidad está disrumpiendo muchos sectores tradicionales.
  • Emprendizaje: La mayor parte de la innovación de origen digital que se está dando, en muchos sectores, proviene de StartUps con una cultura y modelo de gestión más adecuados para incorporar de forma veloz tecnologías y nuevos hábitos de consumo. Una gran pregunta en estos momentos para cualquier empresa es cómo se relaciona con ese ecosistema para absorber esos nichos de innovación que están surgiendo.
  • Conocimiento: Pensar que el conocimiento que necesita una empresa hoy día puede desarrollarse solo “de puertas para adentro” es una temeridad dada la velocidad y la eficiencia que requiere este proceso. Por eso, propusimos hasta 15 formas distintas de colaborar en red para abrir nuestra innovación a la colaboración con otros agentes de la sociedad.
  • Producto/Servicio: La “revolución digital” es básicamente “conectividad barata”. En los últimos años hemos asistido a la consecuencia de conectar a miles de millones de personas alrededor del mundo y ahora le llega el turno a muchos objetos cotidianos e industriales. Este hecho dará lugar a importantes cambios en las cadenas de valor de multitud de sectores y a la generalización de modelos de negocio basados en la servitización y en la gestión inteligente de ingentes cantidades de datos. No sabemos que dará de sí esta nueva ola de conexión pero, al igual que sucedió hace diez años con la web social, aquellos que consideren esto sencillamente “una frikada” o una moda pasajera pueden perder oportunidades importantes y además deberán subirse a este tren con retraso.
  • Personas/Cultura: Por último, hablamos de las competencias digitales que necesitamos incorporar a nuestras personas así como de las nuevas fórmulas de captación de talento en un entorno hiperconectado. La conversación acabó indagando en los procesos de gestión del cambio cultural necesarios para incorporar estas nuevas perspectivas a la realidad de la empresa.

Bueno, un breve repaso para compartir una forma de visualizar esto de la transformación digital. Faltan muchas muchas cosas, seguro, pero creo que este “mapa” da lugar a buenas reflexiones si te lo propones.